México moderniza su infraestructura: cableado aéreo será enterrado gradualmente
Las calles mexicanas están por experimentar un cambio notable. La recientemente aprobada Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión contempla una transformación urbana de fondo: el retiro progresivo de cables en desuso y el soterramiento de infraestructura aérea de telecomunicaciones.
Aprobada por ambas cámaras del Congreso, la nueva legislación establece que las empresas concesionarias —como proveedores de televisión por cable, internet y telefonía fija— deberán iniciar un proceso gradual para eliminar el cableado obsoleto de los postes y trasladarlo al subsuelo.
El artículo 126 de la ley señala que será la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones la encargada de emitir los lineamientos para este proceso. Estos lineamientos deberán considerar factores técnicos, análisis de costo-beneficio y esquemas de aplicación escalonada, con el fin de asegurar una transición sostenible para las compañías involucradas.
De acuerdo con la Agencia Digital de Innovación Pública de la Ciudad de México, actualmente una gran parte del cableado visible en las calles no está en funcionamiento, pero permanece instalado por falta de regulación específica. El director de la agencia, José Antonio Peña Merino, explicó que el nuevo marco legal permitirá no sólo ordenar el paisaje urbano, sino también mejorar la seguridad estructural y la resiliencia ante fenómenos naturales.
“El soterramiento significa, literalmente, enterrar los cables. Muchos de los que hoy vemos ya no dan ningún servicio. Esta ley permite iniciar un proceso para poner orden, sin que represente una carga excesiva para las empresas”, indicó.
El soterramiento de la infraestructura, práctica ya implementada en otras ciudades del mundo, no sólo mejora la estética visual de las zonas urbanas; también permite una conectividad más estable y robusta, especialmente en zonas vulnerables. En ese sentido, la legislación contempla iniciar los trabajos en áreas estratégicas, priorizando regiones donde se busca potenciar el desarrollo social y económico.
A pesar de lo relevante del tema, el debate legislativo se enfocó en otros aspectos de la ley, dejando el asunto del cableado en un segundo plano. Sólo en la presentación del dictamen en el Senado, el presidente de la Comisión de Justicia, Javier Corral, mencionó brevemente que la nueva norma “establece criterios para su soterramiento”.
Con más de 600 kilómetros de cable en desuso retirados recientemente en la Ciudad de México, la nueva ley marca el inicio de una etapa de modernización que podría extenderse a todo el país. El reto será coordinar a autoridades locales, proveedores de servicios y organismos reguladores para ejecutar este cambio de forma eficaz y ordenada.







