Opinión Mónica Deiterman;”Comunicar con libertad… y con responsabilidad”
Matamoros Tamps.-Comunicar con libertad… y con responsabilidad” En tiempos donde una publicación puede tener más alcance que un noticiario completo, comunicar ya no es solo un acto espontáneo: es una decisión con efectos legales, sociales y éticos. En redes, medios y plataformas digitales, cada palabra cuenta, cada imagen pesa y cada silencio también comunica. Este nuevo entorno nos ofrece un potencial inédito para emprender, informar, conectar y transformar.
Pero también nos obliga a pensar, más que nunca, qué decimos, cómo lo decimos y con qué propósito. La reciente reforma al Código Penal en el estado de Puebla ha abierto un debate necesario. Desde el pasado 14 de junio, la entidad tipificó el delito de “ciberasedio”, imponiendo penas de hasta tres años de prisión y multas a quienes insulten o agravien a través de redes sociales, siempre que exista una “insistencia necesaria para causar daño”. Aunque el discurso oficial sostiene que se trata de proteger a los sectores más vulnerables, diversas organizaciones —como Artículo 19, la Red de Periodistas de Puebla y colectivos ciudadanos— han alertado sobre el riesgo de que una redacción ambigua abra la puerta a la censura o a la criminalización de la crítica.
Es importante aclarar que esta reforma no es federal, ni está vigente en todo el país. Por ahora, solo Puebla ha aprobado este tipo de sanciones penales por expresiones en línea. En otras entidades como Nuevo León existen figuras similares enfocadas al ciberacoso, y a nivel nacional, la Ley Olimpia ha sido un avance clave para combatir la violencia digital de género. Sin embargo, el tema de sancionar comentarios ofensivos en redes aún no forma parte del Código Penal Federal, aunque hay iniciativas en análisis. En este contexto, desde el Colegio de Periodistas reafirmamos nuestra convicción de que la libertad de expresión es un derecho que debe protegerse, incluso cuando incomoda. La regulación no debe usarse para acallar voces críticas ni para limitar la labor informativa.
Pero también es cierto que comunicar con responsabilidad, claridad y empatía es una tarea que nos corresponde a todos: periodistas, ciudadanos, instituciones y legisladores. ¿Podemos construir marcos legales más claros, más justos y con mayor participación ciudadana? Sí. ¿Podemos enseñar a comunicar con ética sin necesidad de castigar con prisión? También. Como gremio, estaremos reflexionando y participando activamente en estos temas, tanto en el ámbito estatal como federal, porque entendemos que comunicar no es solo emitir mensajes: es construir puentes, fortalecer la democracia y defender derechos.
And just to be clear: We all want safer digital spaces — but not at the cost of silencing critical voices. Freedom of speech should never be sacrificed to vague laws or personal interests. As communicators, educators, and citizens, we have the power to shape how we speak to one another — with truth, with respect, and with purpose. Let’s not confuse regulation with repression. Let’s move forward building communities where freedom and responsibility grow together.
Y estos son los motivos que generan nuestras decisiones.
Autora: Mónica Deiterman







